lunes, 19 de agosto de 2013

COMEDIANTES POR NATURALEZA

La habilidad teatral, está presente desde el jardín de infancia,  por aquellos tiempos en los que,  movidos por el afán de entrar dentro de lo calificable como “normal”, se recurren a las más diversas pericias… Desde entonces, no dejamos de ejercer dicha vocación de manera totalmente altruista, pues directa o indirectamente, de nuestra capacidad en el campo de la interpretación depende nuestro sustento y para eso, nuestra mejor aliada es la apariencia.
La vida es al fin y al cabo un escenario en el que se representan infinitas secuencias dignas de admirar; en algunas, los guiones están previstos, en otras, la improvisación es la clave del éxito…

 Toma número 1 (acción)

Empieza el colegio. El primer año desconoces a lo que te enfrentas, lo tomas con ilusión, estrenando ropa nueva e impecable, con materiales en apariencia divertidos y juegos en el recreo con nuevos amigos. Luego descubres el lado oscuro: los madrugones, la plastilina que se cuela entre las uñas, las horas interminables de colorear cuando el lápiz se marca en las yemas de los dedos, la señorita que te amenaza con enviarte al rincón si hablas, el niño que te tira de las trenzas…Pero parece ser nadie se percata de esa porción insufrible, cuando terminan las vacaciones y te dicen: ¡que bien! ¡La vuelta al cole! (anuncios variados donde salen niños tremendamente encantados porque ya por fin se terminaron las tardes de piscina y podrán portar sus pesadas mochilas) y te preguntan: “Tendrás ganas de entrar y ver de nuevo a tus amiguitos ¿no?" Y jubilosa (llorando por dentro) exclamas “¡Sí!” (por suerte quedan 16 días para el primer puente). Claro que también puedes escaquearte algún que otro día, levantándote realmente mal, con fiebre, dolor de barriga, de cabeza y de todo aquello donde el dolor sea creíble (genial, me pasaré toda la mañana en casa jugando)…

Toma número 2 (acción)

Vas creciendo y la práctica se hace patente. Sales con tus amigas, ese grupo unido al que se venera y donde unas se critican a las otras  (de manera constructiva obviamente): “me encanta tu vestido, ¿de donde lo compraste?” (Realmente me interesa saberlo para no pisar jamás esa tienda). Por esa época descubres las cosquillas del amor cuando ves pasar al príncipe azul y sueñas que te pone el zapatito de cristal, te introduces en ese papel de cenicienta y ves una carroza en lugar de una calabaza. Coqueteas discretamente, muestras tu lado interesante, hasta que él se acerca un día y amablemente te invita a salir (me muero de ganas por tocarte una teta). Como en el primer año de cole, es todo ilusión, hasta que (si dura que ya es raro), después de haberos magreado lo suficiente, llegan las 12 en el cuento y el príncipe azul es un tío que te pincha con las barbas.

Toma número 3 (acción)

CENSURADA (se omite porque podría contener escenas que dañasen la sensibilidad y/u orgullo de los hombres)

Toma número 4 (acción)
“¡Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz, te deseamos todos, cumpleaños feliz! ¡Bien!” (aplausos descoordinados). Embargada por la emoción y tras años de experiencia, se abren frente a ti tres opciones: cantar con ellos, aplaudirte a ti misma o sonreír exageradamente. Una vez concluido el inquietante momento, la cuñada (bien podría tratarse en su caso de tía, suegra o cualquier otro ejemplo similar) movida por el apetito insaciable de la tarta se acerca para poner fin al momento, actuando la una contra la otra en un duelo por hacerse con el Oscar a la mejor interpretación. Entonces ella te brinda el regalo como si de una ofrenda se tratase, envuelto con el esmero con que se envuelve un bocadillo en papel de platina… ¡sorpresa! (en verdad te sorprendes, no es para menos) Unos calcetines y un…no sabría ponerle nombre al susodicho objeto…no puedes rendirte, no puedes salirte del papel y para eso recurres a tu frase infalible de Reyes Magos, San Valentín y aniversario: “¡Toma! ¡Lo que yo quería! ¡Muchas gracias!” (educación ante todo) “¡Qué bien sabes lo que me gusta!” (nuevos ejemplares para la colección de regalos inútiles que se pudren en un cajón fuera del alcance de las personas sensibles, niños, ancianos y videntes).

Y así, van sucediéndose una tras otra las puestas en escena: cuando eres tú la que mientes a tus hijos y les haces creer lo divertido que es el cole, cuando ya te quedan estrechos los vestidos después del parto, cuando eres tú la cuñada, suegra o tía...y al final de la función, cansada ya de actuar, decides quitarte el disfraz y ser tu misma pero te das cuenta de que si lo haces, quedarás desnuda…
Después del arduo esfuerzo (aunque a veces perdiste los papeles), no te nombraron actriz revelación…

FIN

Y ahora, si has llegado hasta aquí mi muy querido lector/a, muestra tus increíbles dotes en el mundo del cine y hazme partícipe de tu película… “¡me encantó el texto, es genial!” (Dedícate a cantar, seguro se te da mejor)…

 -CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA-


10 comentarios:

  1. Un giro de tuerca a los temas que nos tienes acostrumbrados a tratar , pero que gratamente demuestra que puedes y sabes tocar todos los palos. Enhorabuena , un cómico relato no carente de la verdad mas verdadera !!!!

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    1. Gracias Manuel, no sabía que aceptación tendría el relato, se sale de todo lo que hasta ahora publiqué en el blog, me alegra que te guste (aquí todos somos actores en algún momento de la vida...) XD un abrazo!!

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  2. El mundo es un escenario, y nosotros meros actores del espectáculo que es la vida. Cada cual interpreta su papel y participa en otros tantos actos que la vida nos pone por delante, con mayor o menor éxito esta claro. Con el paso de los años veremos más y mejores actores seguro, esta generación viene pisando muy fuerte y no se le pasa una. No falta de nada en tu relato, además de reflejar fielmente la vida en si lo haces con ese toque distintivo que te hace única. Visto todo esto solo nos queda pedirte que nunca te dediques a cantar (en todo caso componer), pues nos perderíamos grandes relatos como este que siempre dan que pensar a mas de uno. Un abrazo! Richi

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    1. Que no me dedique a cantar...bueno no me escuchaste nunca eh y suerte tienes de no hacerlo...seguro seré de gran ayuda en caso de sequía XD. Gracias por comentar Richi, un abrazo

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  3. Jaja, pues te diré que ahora no hago función teatral mientras te escribo estas líneas. ¡Y de verdad me encantó!
    Un humor muy dulce, fácil de digerir y pensamientos que todos hemos vivido. Así es la vida, el teatro que cada uno vive a diario...
    ¡Me dio pena no leer el tercero! Ponlo otro día como anexo, no me sentiré herido, lo prometo, jaja.
    ¡Un saludo, Ana!

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    1. Gracias Luis, me alegra que te gustase. El tercero está CENSURADO por los motivos que se indican y porque es un blog abierto a todo el público (incluido menores) pero puedes hacerte una idea...XD
      Un abrazo!!

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  4. ¡¡Anita!!

    Con que facilidad has plasmado la cotidianeidad a veces absurda, a veces necesaria y para muchos hasta incuestionable, con esa frescura que te caracteriza y te hace tan especial. Me reí y reflexioné. ¡Me gustó mucho de verdad!

    PD.: ¿Me muestras luego la toma 3 censurada? Jeje.

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    1. Me alegra que te gustase y sobre todo que te hayas reído. Me quedaron muchas cosas atrás como por ejemplo el tema de los bebés: ¡ Que gracioso tu niño! (es tan feo que entra en la casa del terror y le dan un puesto de trabajo...), pero no quise alargarlo más, se haría pesado.
      PD: la curiosidad mató al gato...XD
      Un abrazo

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  5. jajajaja yo quiero leer la toma 3.
    un cambio de estilo que por demás te queda muy bien.
    saludos
    carlos

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    1. jajajaja gracias Carlos, mejor dejar el 3 así...un abrazo

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