miércoles, 22 de enero de 2014

EVOLUCIÓN



Somos cambio.
          Nacemos de una historia para formar un cuento dentro de otro, una trama compleja en la que se aglutinan emociones, vivencias, aprendizaje.
Somos la vuelta de tuerca de otra vuelta de tuerca, el pez que se muerde la cola, la ilusión óptica de una rueda giratoria, estática y en movimiento simultáneamente.
          Pasamos por un estado de crecimiento interior que nos hace desarrollarnos, mas decrecemos físicamente conforme la edad nos va pareciendo una numerología sin sentido, algo así como una antítesis macabra del destino, una paradoja de la vida, un antagonismo injusto de la madre naturaleza, llamémoslo “costo de transacciones”.
          Somos nosotros con otros, otros con nosotros, normas, roles y relaciones; persuasión, estereotipos y prejuicios. Pero sobre todo somos nosotros con nosotros mismos, el ello, el yo y el superyó; lo sensible y lo inteligible; el autoconcepto, la autoestima, el autoesquema y la identidad.
          Somos una caja de sorpresas, de momentos malos y momentos buenos, de problemas, desdichas y obstáculos; de recompensas, amor y felicidad.
          Somos renacer de un mañana, en cada hijo, en cada nieto, en cada tallo de nuestro extraordinario árbol genealógico, de hojas caducas y quebradizas ramas.
          Somos lo que queremos ser, y me pregunto: ¿no es más bello ser bondad y pasión que frialdad y rencor? ¿No es más hermoso el porvenir y el recuerdo de una franca sonrisa que la dificultad y desconsuelo de una mueca afligida? Si a final de todo somos y dejamos  de ser…

viernes, 17 de enero de 2014

DE LA LOCURA Y LA DEMENCIA

Loco es aquel que no piensa en la cordura, el que ciego de insensatez se escabulle de toda lógica desafiando a la estadística, y bailando con números y cálculos de percentiles, se va alejando de las puntuaciones medias, de las normas sociales y de los consensos mayoritarios.

Loco es aquel que se enamora de la persona equivocada y se martiriza con un quizás, un tal vez, un mañana, una esperanza ilusoria; el  que ansioso besa la mancha de carmín en una servilleta imaginando así estar cerca de los labios de un amor no correspondido; el que de payaso se disfraza para sacar una sonrisa o se hace el héroe para impresionar.

Loco es el que salta al vacío sin saber volar, el que se arriesga sin temor a perderlo todo, el que sueña despierto, el que vive en sus propias fantasías, el que se propone altas metas sin sopesar el esfuerzo y la recompensa.

El que perdió la vergüenza y subió a un escenario a cantar un tema desfasado y hortera a capela entre abucheos, el que sigue llevando pantalón pirata para no pisarse los bajos y hombreras para parecer más corpulento, el que baila bajo la lluvia calándose hasta los huesos, el que en campo abierto grita vaciando sus pulmones para desahogar toda su rabia contenida, el que cree en duendecillos porque se piensa gigante, el que dibuja caritas sonrientes en el cristal empañado y se ve reflejado en ellas.
El friki que colecciona y el friki que se corona en un mundo virtual.
Es loco el que en febrero saca su disfraz y se envenena con las coplas sagradas del carnaval.
El que da sin esperar nada a cambio, el que padece y no se lamenta, el que ríe cuando toca llorar.
El que se pierde en el olvido para renacer en el futuro. El que acepta con honor la victoria del rival y celebra su propia derrota. El que disfruta del terror, del misterio y del vértigo…
Ayax el grande, el sombrerero, el mismísimo Don Quijote…tú y yo…

Loco y más que loco el pintor que se salió del trazo y creó una póstuma obra maestra, el poeta que desnudó su alma, el filósofo que vio más allá de la verdad dictaminada, el científico que retó a la hipótesis, el actor que se interpretó a si mismo y el músico que compuso una melodía arrítmica…

Loco es el que disfruta de la locura… demente y trastornado el que de ella reniega.